Clasificación de las adicciones en la CIE-11 de la OMS

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) es la mayor organización en el mundo dedicada a gestionar, investigar y diagnosticar todas las enfermedades relacionadas con la salud. Está en continuo proceso de investigación de cambios y nuevos descubrimientos tanto de diagnósticos como de tratamientos que aparecen en la investigación científica para incluirlos en sus manuales científicos para conocimiento de todos los profesionales de la salud del mundo. Esos manuales se conocen con las siglas de CIE (Clasificación Internacional de Enfermedades), y estamos a punto de conocer la undécima edición, conocida popularmente como CIE-11.

En cada nueva edición de la CIE, la comunidad científica está expectante ante los cambios que se producen, ya que supone la obligación profesional y deontológica de todos los profesionales de la salud de adecuarse a las novedades introducidas en dicho manual.

En la CIE-11, como en las anteriores versiones, se recogen patologías de todo tipo, tanto relacionadas con el sistema cardiovascular, como pulmonar, respiratorio, hormonal,… y entre ellos, están los conocidos como “Trastornos mentales del comportamiento y del neurodesarrollo”, que es donde están recogidos todos los diagnósticos relacionados con el ámbito de la psiquiatría y la psicología.

Más específicamente en ese capítulo, aparece un apartado dirigido a los “trastornos debidos al uso de sustancias o conductas adictivas”, que es donde se recogen aquellos trastornos que están relacionados con las adicciones. Y ya en el propio título de esta sección aparece la primera novedad de esta edición, y es que por primera vez se incluyen las conocidas como “conductas adictivas”, que son aquellas adicciones que no están relacionadas con el consumo de sustancias tóxicas. Hasta ahora este tipo de adicciones no se contemplaban como tales, sino como otro tipo de trastornos, como trastornos del control de impulsos, pero se consideraba que sólo se puede hablar de adicción cuando hay un consumo de una sustancia tóxica que altera el conocimiento, la percepción o el control ejecutivo.

En cuanto a las adicciones tóxicas, no hay grandes cambios, se recogen las habituales adicciones tipificadas al alcohol, cocaína, cannabis, opioides, sedantes e hipnóticos, anfetaminas, MDMA, alucinógenos, inhalantes, nicotina o la cafeína, entre otros. 

 

Las conductas adictivas, la gran novedad

El gran cambio en este apartado de la CIE-11 está en la sección de los “Trastornos debidos a conductas adictivas”, definidos como aquellos síndromes asociados a la angustia y a la interferencia con las funciones personales como resultado de conductas gratificantes repetitivas que producen dependencia, aunque no tengan un componente tóxico.

Y en esta categoría han diferenciado entre el “Trastorno por juego” (gambling disorder) y el “Trastorno por videojuegos” (gaming disorder).

El Trastorno por juego, es comúnmente conocido como ludopatía, y se trata de un trastorno consistente en un comportamiento persistente y recurrente de juego (online o presencial) a pesar de sufrir consecuencias negativas, perder el control sobre esa conducta de juego y desplazar otras obligaciones u ocupaciones personales, imponiendo el juego por encima de ellas.

El Trastorno por videojuego, de forma similar al trastorno por juego, supone la pérdida de control sobre la conducta de jugar a videojuegos (en cualquier versión, soporte o formato); el desplazamiento de obligaciones por anteponer la necesidad de jugar a videojuegos, y el aumento del tiempo dedicado a esta tarea a pesar de sufrir consecuencias negativas.

Aunque el trastorno por juego y el trastorno por videojuegos sean muy similares, la OMS ha considerado necesario diferenciarlos debido a que se está encontrando que ambos trastornos presentan un perfil y un patrón diferenciado, ya que cada vez más jóvenes están desarrollando un trastorno por videojuegos, y que tiene un perfil psicopatológico diferente al que tradicionalmente ha presentado el ludópata.

La inclusión de estos dos trastornos adictivos sin sustancia supone un paso adelante muy importante en el abordaje de las adicciones sin sustancia.

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