¿Qué nos enseña la película de Rocketman sobre la vida de Elton John y las drogas?

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Fuente: Filmaffinity

«Rocketman» se presentó en las pantallas de nuestros cine a mediados del pasado 2018 siguiendo la estela del enorme éxito del biopic «Bohemian Rhapsody» sobre la vida del líder de Queen, Freddy Mercury. Y tanto en las críticas, como en la taquilla, la película dirigida por Dexter Fletcher no ha decepcionado a nadie, y ha estado muy a la altura de lo que de ella se esperaba.

Y es que el personaje sobre el que se basa, la vida de Elton John, da mucho juego para realizar una gran película, tanto por la infinidad de éxitos musicales a lo largo de su carrera, como por la tragicomedia que ha marcado su vida personal detrás de los escenarios. Y es que la cara conocida del músico la sabemos todos, sus enormes éxitos, sus multitudinarios conciertos, sus actuaciones muy personales en programas de televisión de medio mundo, y sobre todo, sus míticas gafas y trajes a cada cual más peculiar.

Mucho menos conocida, en cambio, es la cara oscura de la vida del músico, y es mucho más interesante y rica, y por suerte, desde el primer minuto, la cinta se centra en esta otra cara, hablando de sus adicciones a la cocaína, al alcohol, al sexo, a las compras, al juego,…. Tras ver la película, se pueden sacar muchas conclusiones muy válidas y con un gran sentido terapéutico para cualquier persona que quiera salir del mundo de las drogas. Veamos a continuación los aspectos más relevantes de la película en cuanto a la enfermedad de adicción y cómo hace daño incluso a alguien que lo ha tenido todo en la vida.

Fuente: Filmaffinity

El adicto, es adicto a todo

En la primera escena de la película, el propio Elton John se siente en una sala de terapia y reconoce que es alcohólico, adicto a las cocaína, al sexo, al juego, a las compras,… Quien no comprenda cómo funciona la adicción como enfermedad, cuando haya oído esa tarjeta de presentación del músico, habrá pensado que es un vicioso, que no tiene límites, y que es una persona tremendamente desviada. Sin embargo, el comportamiento normal de la enfermedad es este, un adicto no es adicto al alcohol, ni a la cocaína, sino adicto a todo aquello a lo que una persona pueda engancharse. A nuestra consulta es habitual que acudan pacientes preocupados por un problema de consumo de una determinada droga, a menudo no son conscientes de que son también adictos a otras drogas (alcohol, cannabis, psicofármacos,…) o adictos a conductas adictivas como el juego, el sexo, la pornografía o las compras.

En otros casos, hay un problema que está relacionado con una única adicción, por ejemplo, es muy frecuente que alguien sólo haya consumido alcohol, y que no haya consumido otras drogas ilegales como la cocaína o la marihuana. En estos casos, no significa que esa persona no tenga un problema a otras sustancias, sino únicamente, que se ha saciado con una sola sustancia, pero puede caer en el consumo descontrolado de otras sustancias u otras conductas adictivas muy fácilmente.

En la película se muestra un Elton John que desde que empezó a consumir sustancias, ha ido añadiendo cada una a su repertorio de consumo, si bien, es el alcohol la más común. Igualmente, en la película se muestra cómo aparece un problema de adicción al sexo y a las compras compulsivas.

 

La vida del adicto está marcada por la soledad

Elton John en sus mejores años, concierto multitudinarios, ventas de discos millonarias, contratos con discográficas muy suculentos, fiestas a lo grande, viajes a lo grande, chicas y chicos por todos lados, mucha droga,…. gente por todos lados, supuestos amigos por todos lados, pero Elton John estaba solo. No encontraba alguien que le quisiera, no encontraba amistad sincera en ningún lado, todo son intereses, todo son parásitos que se aprovechan de él.

Es la vida real de un adicto, y no hace falta llegar a ser Elton John, esa sensación la tienen prácticamente todos los pacientes que llegan a nuestro centro pidiendo ayuda. Todos se sienten solos, se sienten que no pueden confiar en nadie, que necesitan «comprar» a quienes les rodean, ya sea con dinero o con favores personales. La mayoría de nuestros pacientes han visto cómo cuando han tenido necesidad de ayuda, nadie ha estado ahí para ayudarles, a pesar de que ellos han ayudado a muchas personas en innumerables ocasiones.

La vida social del adicto pasa por etapas en las que aquellas personas que realmente le quieren y se interesan por él, se terminan apartando ya sea por el cansancio al no conseguir nada, o porque el propio adicto provoca que se aparten (le molestan para seguir consumiendo). Y a la vez, se van acercando cada vez más «amigos parásitos» que sólo buscan su propio interés, sólo buscan tener otro compañero de consumo, sólo buscan alguien que les facilite el acceso a la droga. No existe la amistad, no existe el compañerismo, no existe el amor, sólo existe el interés en el consumo de drogas y el dinero.

Fuente: Filmaffinity

El adicto busca excusas para consumir

Es muy común ver cómo los adictos justifican sus consumos de drogas por traumas infantiles, por problemas escolares, por acontecimientos familiares traumáticos, por problemas en la adolescencia, por negocios que no funcionan, por relaciones sentimentales tóxicas,…. siempre habrá una excusa para justificar por qué se drogan, para aliviar un malestar interior.

En la película se retrata la relación de Elton John con sus padres como uno de los detonantes de su consumo desmedido de drogas, como también se habla de su homosexualidad no asumida durante años, como otro estigma que le provoca un enorme malestar que le impele a drogarse.

La realidad es que nada de esto es necesario para que el adicto se tenga que drogar, de hecho, nada de esto justifica que se drogue. ¿En qué cambia una tormentosa relación de un adolescente con su padre el hecho de consumir marihuana? Nada, en absoluto, pero el adicto utilizará una relación tormentosa con su padre, para justificar su consumo.

No se puede salir de la adicción sin ayuda

Incluso un personaje de la talla de Elton John tuvo que pararse un tiempo para hacer su tratamiento y pedir ayuda a profesionales y asistir a terapias de grupo. En una escena del final de la película hace referencia a que durante su estancia en el centro de rehabilitación no le dejaban tocar su piano, porque necesitaba desconectar un tiempo de su ritmo de vida frenético para poder recuperarse. Al final de la película se menciona que Elton John lleva 28 sobrio, sin probar ni una gota de alcohol ni otras drogas, y que incluso colabora activamente con numerosas organizaciones de ayuda social.

Si alguien de la talla de Elton John vio la necesidad de parar una carrera musical de muchos millones de dólares para poder recuperarse, si usted o alguien cercano que padezca esta enfermedad, debe plantearse seriamente hacer lo mismo. No se puede salir de la droga solo y sin hacer cambios drásticos en la vida.

Y como  no podía ser de otra manera, cerramos este artículo con el video de la canción «Rocketman», que es la que da el título a la película y que habla de cómo Elton John se sentía un astronauta, un «hombre cohete», y que nadie se imaginaba la vida que hay detrás de los focos de las cámaras y la música.

 

Disfrute del tema, y atienda a la letra de la misma y su significado según quería expresar el artista.

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