¿Qué es la adicción a la masturbación?

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¿Qué es la adicción a la masturbación?

La masturbación es una práctica sexual que tiene muchos detractores, pero que como tantas otras cosas en la vida, en su medida adecuada, tiene muchos beneficios para el individuo. Se ha encontrado que la masturbación tiene efectos saludables para el sistema inmunológico y hasta puede prevenir la endometriosis en las mujeres, relaja el sistema nervioso reduciendo el estrés y la ansiedad, y a pesar de lo que se cree, puede tener efectos positivos en la sexualidad de una pareja. Sin embargo, también puede provocar un descontrol y convertirse en una práctica obsesiva que puede ocasionar graves problemas en la vida cotidiana del individuo, hasta el punto de ser el centro de gran parte de su vida,y terminar por convertirse en una adicción con los mismos mecanismos de funcionamiento que cualquier otra adicción tóxica.

¿Cómo puedo saber si tengo un problema de adicción a la masturbación?

Como se ha explicado al inicio, la masturbación no es algo necesariamente perjudicial siempre que se realice de forma controlada y sin que se pierda el control con su práctica. Los criterios para determinar si se padece una adicción a la masturbación son similares a los de cualquier otra adicción, como pueden ser:

  1. El sentir la necesidad de masturbarse. Evidentemente no hablamos de que apetezca o que se tengan ganas, por ejemplo, ante una situación de estimulación sexual, sino que hablamos de una necesidad compulsiva de masturbarse.
  2. Experimentar lo que se conoce como síndrome de abstinencia, que no es otra cosa que un malestar, un nerviosismo y desasosiego producido como consecuencia de no poder masturbarse a pesar de tener ganas de hacerlo.
  3. Progresivamente aumenta la necesidad de masturbarse cada vez más, incluso aunque se realicen intentos por controlarse.
  4. Desplazamiento de otras actividades de la vida, ya que la masturbación cada vez es más importante y polariza las principales ocupaciones del individuo. Se dejan de hacer aficiones, actividades sociales, familiares, obligaciones, tareas laborales,…. y cada vez la masturbación está más presente.
  5. La incapacidad para controlarlo. Por mucho que se intente controlar la masturbación, por mucho se sea consciente de que puede suponer un problema, y hasta suponiendo en ocasiones un riesgo de ser descubierto en situaciones comprometidas, la necesidad de masturbarse está presente de tal manera que se realizará en situaciones poco habituales.

Si usted se identifica en parte o totalmente con el perfil descrito de lo que es un adicto a la masturbación, posiblemente padezca este problema y debería consultar a un especialista.

¿Cuánto es lo normal masturbarse?

No es una cuestión de cantidad, sino del control que se ejerce sobre ésta práctica. No se puede proponer una frecuencia de masturbaciones para definir lo que es normal y lo que es patológico. Es una pregunta que nos hacen a menudo en nuestra consulta y que no es fácil de responder, porque depende del múltiples factores individuales y ambientales que afectan a la frecuencia de ésta práctica sexual. Algunos de los factores más determinantes son la sexualidad del individuo, ya que hay personas que tienen un mayor nivel de apetencia sexual que otras. Otro factor es si se tiene pareja o no. También la edad es otro factor determinante. Además de factores externos como el nivel cultural, el nivel socioeconómico o las creencias religiosas o étnicas, que pueden afectar a la cantidad y frecuencia de la masturbación de cada individuo.

A modo de orientación, hay que tener en cuenta que la masturbación es sólo una de las prácticas sexuales que pueden estar presentes en la vida del individuo, y que no tiene por qué ser la única, especialmente si se tiene pareja. Por tanto, la autoestimulación sexual debe compartirse con otras prácticas sexuales. Pero sobre todo, el criterio principal, es que la masturbación debe ser placentera, nunca un problema, ni algo obsesivo que deba hacerse por necesidad ni para calmar un malestar. Si su situación con respecto a la masturbación es que es algo que controla, no le genera ningún malestar, y sobre todo, le es placentero, no tiene ningún problema. Si por el contrario, la masturbación es para usted una necesidad, una vía para calmar un malestar o una preocupación, y no le proporciona ningún placer más allá de la estimulación sexual, posiblemente está desarrollando un problema de adicción a la masturbación.

¿Qué consecuencias tiene la adicción a la masturbación?

Un adicto a la masturbación sufre muchos más problemas que el simple hecho de dedicar gran parte de su tiempo a masturbarse, como pueden ser:

  • Alteraciones sexuales, ya que la masturbación se sitúa como la principal, y casi la única práctica sexual, se dejan de practicar por ejemplo relaciones sexuales con su propia pareja, e incluso pueden aparecer problemas de erección.
  • Aparición de prácticas sexuales anormales, como el uso recurrente de la pornografía y la búsqueda de cada vez estímulos más gratificantes para poder tener una erección y finalmente el orgasmo sexual con la masturbación.
  • Conductas sexuales de riesgo, como masturbación en lugares comprometidos o en situaciones inadecuadas, como en el trabajo o en momentos vitales, el uso de dispositivos tecnológicos para buscar pornografía y que pueden ser descubiertos por su pareja, sus hijos o algún compañero de trabajo.
  • Una baja autoestima por no controlar la masturbación, que además, afecta a otras facetas de la vida.

En CETPAG sabemos el problema que supone para quienes sufren de ésta adicción y podemos ayudarle a superarla. No dude en consultar a nuestro equipo de profesionales y le orientarán para recuperar el control de su vida.

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