Pautas para dormir mejor

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El sueño es uno de los procesos fisiológicos de nuestro cuerpo que más problemas suelen acarrear, hasta el punto que todos hemos tenido en algún momento de nuestra vida algún problema para conciliar el sueño. Sin embargo, hay personas que pueden sufrir algún trastorno del sueño durante mucho tiempo, lo que le genera un problema que afecta a su estado del ánimo, y hasta a su salud física y mental.

Sin embargo, y aunque parezca muy complicado reconciliarnos con nuestra almohada, la buena noticia es que salvo en casos extremos en los que hay alguna patología física, la mayoría de las personas tenemos los recursos necesarios para conciliar el sueño adecuadamente, y sólo se requiere de corregir algunos malos hábitos de sueño que hayamos podido adquirir y que son los que pueden estar dejándonos sin descansar. 

A continuación se recogen algunas de las pautas básicas que se deben seguir para recuperar un sueño reparador, sólo tiene que comprobar cuáles de ellas no cumple y tratar de corregirlas durante unos días y seguramente volverá a dormir:

 

1) Entre una y dos horas antes de irnos a la cama, hay que dejar todo lo referente al trabajo o preocupaciones laborales, familiares o financieras. Son los temas que más preocupaciones y ansiedad nos provocan, y estar abordando estos asuntos justo antes de irnos a la cama nos pondrá en tensión y nos activará fisiológicamente, por lo que nos costará conciliar el sueño.

2) También entre una y dos horas, evitar estímulos intensos tanto visuales como auditivos, como por ejemplo, usar dispositivos tecnológicos como móviles, tablets, portátil, videoconsola, televisión inteligente,… que son altamente estimulantes para nuestro cerebro y nos pondrán muy complicado relajarnos para dormir.

3) La cena es fundamental y hay que saber cenar adecuadamente. Tan perjudicial para el sueño es cenar una ensalada de lechuga como pizza o hamburguesa con patatas. Se debe cenar de forma que no tengamos una gran cantidad de comida que provoque una digestión pesada; que tampoco haya mucha cantidad de líquido para no tener que despertarnos a media noche para ir a orinar; o cenar muy poco y que nos despertemos de madrugada con hambre. Es recomendable una cena preferentemente con carga proteica, como carnes de ave, pescado o algún lácteo, que son alimentos que sacian, que no suponen una gran cantidad de comida, y que no nos provocarán despertarnos a media noche.

4) Haz una rutina para dormir, siempre la misma, de manera que tu cuerpo se adiestre a empezar a relajarse cuando llega la hora de dormir. Si eres lo suficientemente regular, todos los días a la misma hora tu cuerpo te pedirá acostarte. Puedes tomar la rutina de tomar una infusión de tila, de manzanilla, menta-poleo o de valeriana antes de acostarte; o un lácteo desnatado como un yogurt, o leer un poco de un libro que ya has leído y que no es estimulante, hasta que te entre el sueño y te vayas a la cama. Puedes elegir varias rutinas que te ayuden a preparar a tu cuerpo para el sueño.

5) Asegúrate de las condiciones ambientales son las adecuadas para dormir, como la temperatura de la habitación (entre 18º y 24º), que esté totalmente a oscuras (sin dispositivos tecnológicos encendidos ni luces de guardia), que hay un silencio casi total, que las sábanas y mantas están limpias y bien colocadas, o que el colchón está en buenas condiciones.

 

¿Cuántos de estos aspectos estás haciendo bien y cuántos tienes que corregir? Asegúrate de corregirlos y tendrás grandes beneficios en tu sueño y en tu calidad de vida y salud.

 

Una respuesta

  1. Fantastico post. Gracias por publicarlo…Espero màs…

    Saludos

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