La nueva normalidad para los ludópatas

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Incertidumbre económica y laboral, caldo de cultivo para el desarrollo de una ludopatía

La «nueva normalidad». Ese término de nuevo cuño que ha llegado a nuestra sociedad para quedarse. Pero, ¿qué implica esa nueva normalidad? En general, implica la aceptación de unas situaciones que tenemos que aceptar, y que antes de que ocurriera la pandemia del coronavirus no teníamos y no habríamos aceptado o dado por normales.

Entre estas nuevas situaciones, tenemos que convivir con un panorama laboral tremendamente desolador, con el cierre de muchas empresas y negocios y una gran parte de la población activa laboral en una situación de precariedad, pendiendo sus trabajos e ingresos económicos de un hilo que se puede romper de un momento a otro. También esta nueva normalidad ha traído una inestabilidad económica muy importante, con bajadas de sueldos, con familias enteras dependientes de ayudas sociales y subvenciones del Estado.

Esta situación es perfecta para que muchas personas que tienen problemas de ludopatía desarrollen la enfermedad con más fuerza. Para un ludópata, la salida fácil a una situación de riesgo e inestabilidad económica es el juego, las apuestas deportivas, la ruleta o del póker.

Para muchos que estáis leyendo esto, seguramente veréis esto como algo absurdo o ridículo, pensar que se puede solucionar un problema económico con apuestas deportivas o jugando a la lotería. Pero para ellos, el juego es una potencial fuente de ingresos, ya que en muchas ocasiones han conseguido premios de cantidades importantes, y piensan que las pueden volver a conseguir y solucionar el aprieto económico.

 

El ludópata cree tener un sistema infalible que le permite ganar dinero siempre, se cree más listo que los diseñadores del juego

Un ludópata cree que conoce mejor el sistema del juego que el propio juego, cree tener una fórmula matemática que le lleva a conseguir beneficios prácticamente seguros, si tiene la paciencia y la persistencia necesarias para ello. Creen que han descubierto un fallo en el sistema del juego y que pueden conseguir dinero fácilmente y sin riesgo.

Evidentemente, el sistema del juego no tiene ningún error, y la «banca siempre gana», aunque sea por una estadística ligeramente favorable para ellos, y lo que termina ocurriendo es que siempre terminan perdiendo el dinero.

Sin embargo, la conclusión que saca el ludópata no es que ha perdido el dinero y que debe dejar de gastar dinero en el juego, sino que no ha sido lo suficientemente paciente o perseverante y que tiene que seguir jugando con más cantidad de dinero.

Al final, la ruina económica con el juego es inevitable y se termina no sólo gastando el dinero que se tenía y que era necesario para los gastos familiares, sino que además, se termina generando una deuda económica mayor, con deudas como préstamos rápidos, con intereses muy elevados.

Vienen tiempos complicados para todos, pero para quienes tienen un problema de ludopatía, son tiempos muy difíciles y complicados, además de peligrosos para desarrollar este problema o para agravarlo más de lo que ya estaba.

Hay que anticiparse al problema

Las familias que tengan algún problema de adicción al juego en algún miembro, deben anticiparse, deben buscar soluciones que anticipen el riesgo a caer en este problema y que genere más deudas y problemas económicos que afecten a toda la familia.

Es importante que si tenemos jóvenes en casa que ya manejen cierta cantidad de dinero y que sepamos que les gusta jugar al póker, o hacer apuestas deportivas, tengamos consciencia de que puede haber un riesgo potencial. Si un familiar ha perdido su trabajo, o está en un apuro económico, puede ser también vulnerable a caer en este problema, por lo que la familia debe estar pendiente.

Recomendamos una serie de pautas que debe seguir la familia para evitar que el problema sea más grave:

1) Controlar el dinero que se gestiona en casa, teniendo conocimiento de qué ingresos hay y qué gastos normales hay, y así poder detectar cualquier desajuste en los gastos que puede estar relacionado con el juego.

 

2) No tener o tener bajo control tarjetas de crédito o tarjetas revolving, que pueden ser una fuente rápida de disposición de efectivo para el juego, y que tienen unos intereses muy altos.

 

3) Si la persona que tiene el riesgo de caer en la ludopatía tiene ingresos propios, tener control sobre ellos. Él intentará decir que no necesita control, que no necesita que nadie le supervise, pero la realidad es que no sabe gestionar el dinero y termina gastando el dinero en el juego una y otra vez. Tener sus ingresos controlados destapará rápidamente cualquier gasto inesperado.

 

4) Evitar situaciones de riesgo, como hacer apuestas deportivas, jugar al póker o cualquier otro juego de azar con dinero de por medio, que pueda generar en él una necesidad de jugar con dinero.

 

5) Aunque haya una situación económica de estrechez, tratar de no generar sensación de urgencia o de agobio económico, sino abordar la situación con tranquilidad , buscar soluciones, tratar de reducir gastos y mejorar las ingresos. De esta manera, no buscará en el juego la «solución mágica» que cree que es.

6) Hablar abiertamente en casa de los riesgos de los créditos rápidos, de las tarjetas revolving, de pedir dinero a prestamistas, ya que a menudo las personas que padecen la ludopatía no son conscientes de que hay un alto interés, casi usurero, detrás de la fácil accesibilidad a estos créditos.

Busca ayuda profesional si no puede controlarlo

Por desgracia, para muchas familias ya llegamos tarde, y seguramente ya tendrán el problema que estamos intentando prevenir, ya bastante desarrollado y muy grave. En estos casos es recomendable acudir a profesionales dedicados al abordaje de las adicciones como la ludopatía.

En CETPAG encontrará un equipo de profesionales sanitarios especializados en adicciones, que le ayudarán a controlar este problema y recuperar el control de la vida familiar que seguramente han perdido.

No dude en ponerse en contacto con nosotros.

640 640 261

info@ceptag.es

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