¿Por qué tanta gente se intoxica al comer productos con cannabis?

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Los casos de intoxicaciones por ingesta de cannabis son cada vez más frecuentes

Cookies elaboradas con cannabis

Ya está incluso empezando a no ser noticia encontrar casos de personas que necesitan atención médica por una intoxicación por cannabis tras haber ingerido algún alimento que ha sido elaborado con cannabis como ingrediente. Una noticia reciente nos avisaba de un grupo de adultos y niños que resultaban intoxicados por ingesta de cannabis al consumir un pastel en un fiesta en Escocia (La Vanguardia).  Hace solamente unos días, en Canarias, diez personas tuvieron que ser atendidas porque comieron en un restaurante algo que llevaba cannabis (La Voz de Lanzarote). En Estados Unidos, una anciana consume unas galletas con cannabis y tuvo que ser atendida en urgencias por un derrame cerebral (Ver noticia). Son sólo algunos ejemplos recientes de personas que resultaron intoxicados por cannabis consumiendo algún alimento que había sido elaborado con este ingrediente y que tuvieron que necesitar atención médica.

Pero, ¿por qué tanta gente resulta intoxicada al ingerir alimentos con cannabis?, ¿por qué en cambio no hay apenas casos de intoxicación de personas por ingerir alimentos en los que se ha utilizado alcohol?, ¿por qué puede ser peligroso intoxicarse al ingerir un alimento con cannabis, mientras hay quienes fuman esta sustancia a diario? Vamos a contestar a cada una de estas cuestiones.

El cannabis no es parecido al alcohol, es mucho más fuerte

La referencia más parecida a ingerir un alimento en el que se ha utilizado cannabis, es cuando se ingiere algún alimento que tiene algún contenido de alcohol, como pueden ser muchos casos de repostería en los que se utiliza vino o algún licor, o salsas en las que se utiliza alcohol o vinagre. Todos hemos consumido muchas veces estos alimentos en numerosas ocasiones, y no hemos necesitado ningún tipo de asistencia médica, incluso no se ha notado nada raro ni ningún malestar. Esto se debe a que el alcohol una vez se somete a un procesamiento para elaborar un alimento pierde gran parte de su potencial, ya que es un producto muy volátil u en cuanto se aplica algún tipo de calor, tiende a evaporarse, por lo que la mayor parte del alcohol usado en esa elaboración se terminará evaporando o diluyendo.

Esto, en cambio, no ocurre con el cannabis cuando se utiliza como ingrediente, que no pierde ningún componente ni se evapora al someterse a un procesamiento industrial, por lo que el cannabis que se utilice en la elaboración de un alimento quedará en su totalidad tras la elaboración y será ingerido en su totalidad por quien lo consuma.

No es lo mismo inhalar que ingerir

Como se ha explicado antes, la cantidad de cannabis que se utilice en la elaboración de un alimento, permanecerá en su totalidad tras dicha elaboración sin que haya ninguna pérdida ni deterioro de ninguna de sus propiedades. Pero además, cuando se ingiere esa cantidad de cannabis, será absorbida por nuestro organismo en su totalidad mediante la digestión y llegará a todo nuestro cuerpo a través del torrente sanguíneo, afectando a prácticamente todos los órganos corporales.

En cambio, cuando el mismo cannabis se consume mediante la inhalación de un cigarrillo o porro, lo que se hace es quemar esa sustancia y se convierte en vapor u humo, siendo gran parte de este no inhalada por el individuo, y además, de lo que se inhala mediante las vías respiratorias, gran parte se vuelve a expulsar otra vez con la expiración, y sólo una pequeña parte de esa cantidad de cannabis es capturada por nuestro bronquios y pasa al sistema circulatorio. Otro detalle importante es que la cantidad de cannabis que pasa desde nuestros pulmones al torrente sanguíneo en ese proceso, aunque sea una cantidad muy inferior a la ingerida cuando se come un alimento con cannabis, la mayoría de ese torrente sanguíneo que se impregna de cannabis va dirigido en su mayoría al cerebro a través de las arterias pulmonares, ya que es el cerebro el órgano más importante en nuestro organismo para ser suministrado de oxígeno y nutrientes. Esto implica que cuando la sangre se impregna de oxígeno, nutrientes y también de cannabis, primero irriga nuestro cerebro, por lo que el efecto principal de ese cannabis inhalado será a nivel cerebral, provocando sobre todo efecto en el estado de ánimo, en la vigilia o en la consciencia; mientras que muy poca cantidad de ese cannabis impregnará el resto de órganos del cuerpo.

Esto supone que cuando se ingiere cannabis a través de la digestión, es el proceso inverso, la mayor parte de ese cannabis ingerido a través de la digestión, se distribuye por todo el organismo y solo una parte llegará al cerebro, y por eso que quienes se intoxican por ingesta de cannabis tienen náuseas, mareos, dolores generalizados, cansancio y una larga lista de síntomas físicos, ya que el cannabis está afectando a la mayoría de órganos corporales.

La habituación y tolerancia es mucho mayor en el alcohol

Ya se ha explicado que prácticamente todo el mundo ha consumido alguna vez alcohol, ya sea bebiendo alguna bebida alcohólica, como mediante la ingesta de alimentos que llevan alcohol (vinagres, encurtidos, salsas, postres, enjuagues bucales,….) de manera que nuestro organismo está habituado a tolerar pequeñas cantidades de alcohol sin sufrir ningún efecto no deseado.

Esto, en cambio no ocurre con el cannabis, que lo habitual es que el individuo no haya consumido esa sustancia nunca, salvo que sea consumidor habitual, y es por ello que aunque sea una pequeña cantidad de cannabis que esté presente en una galleta, un postre o en cualquier otro alimento, le produzca un efecto muy notable al no tener ningún efecto de tolerancia o habituación a esa sustancia.

 

Nuestra recomendación

Es por supuesto decisión de cada uno consumir cualquier sustancia psicoactiva, como cannabis, alcohol, cocaína, heroína, o cualquier otra, si bien nuestra recomendación es que la única dosis segura es la abstinencia de cualquier sustancia. Pero precisamente por estos casos de intoxicaciones que pueden poner en peligro la salud de otras personas, se recomienda ser muy cauto con el consumo de cualquier sustancia, especialmente cuando en el entorno puede haber personas vulnerables como niños, ancianos, o cuando trabajamos en puestos de responsabilidad como en un restaurante como cocineros. Una intoxicación por cannabis puede ser muy peligrosa, y aunque alguien que sea consumidor habitual tenga desarrollada una tolerancia y habituación a esa sustancia, debe tener mucho respeto y precaución, puesto que muy probablemente otras personas que no son consumidoras, sean muy sensibles a cualquier dosis de esta sustancia.

Muchos de estos casos de intoxicación se producen de forma lúdica, entre personas de confianza que quieren gastar alguna broma a algún familiar o amigo dándole algún alimento con cannabis para ver qué reacción tiene.

La broma puede ser muy peligrosa.

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