Sí, tu hijo se merece carbón por Reyes, ¿y qué problema hay?

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Esta noche es una de las noches más mágicas del año, la noche de Reyes, donde desde pequeños se nos ha contado que los Reyes Magos visitan a todos los hogares de todos los niños del mundo para darles los regalos que previamente habían pedido por carta y que los señores reales, con sus magníficos poderes sabían si cada niño merecía lo que había pedido, o por el contrario, se merecía carbón de azúcar, un regalo que dejaban los de la realeza para hacer recapacitar a cada niño sobre su comportamiento y esfuerzo durante el año.

Todo esto se ha perdido, y no, no hablo del pensamiento mágico de que los niños crean en los Reyes Magos, sino que hoy se ha perdido la ‘conditio sine qua non’, o la condición sin la que los niños no recibirán sus regalos deseados, que no es otra que el haber hecho los méritos suficientes para ello.

Mañana domingo, 6 de enero, veremos en las calles a niños, adolescentes, y no tan niños, estrenando sus “merecidos” regalos. Poco importará mañana que les hayan quedado dos asignaturas suspensas que ocho; poco importará que le falten el respeto a sus padres, que no ayuden en casa en absolutamente nada, que impongan una tiranía a sus padres, poco importará que en esa casa haya carencias económicas, que mañana tendrán su costoso regalo.

Pensemos un poco en qué estamos enseñando a nuestros hijos con el regalo que mañana estrenarán, porque recibir un regalo, normalmente costoso, es un poderoso refuerzo, y estaremos diciendo a nuestros hijos que los Reyes Magos aprueban su comportamiento y que por ello, han visto necesario que reciban todo lo que pidieron. Estaremos reforzando esos comportamientos y actitudes que no ayudan a nuestros niños y menos aún a sus padres.

Sea honesto, ¿merece su hijo recibir esta noche carbón de azúcar como regalo en función de sus méritos?

Si realmente merece carbón, ¿por qué le regala un móvil?, ¿por qué le regala un monopatín?, ¿por qué le regala el nuevo videojuego?, ¿le tiene miedo a su hijo?, ¿cree que lo traumatizará si le regala carbón?, ¿le da vergüenza que mañana sea su hijo el único que no estrenará su regalo preferido con sus amigos?

Piénselo, la respuesta, sea cual sea, definirá el tipo de relación que tiene usted con su hijo. Si su hijo no ha cumplido con sus obligaciones académicas, no ha ayudado en casa, no respeta a sus padres y a sus profesores, no merece recibir sus regalos deseados, y carbón es lo que merece, y el mejor regalo para su hijo será precisamente, CARBÓN DE AZÚCAR.

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