Comprueba si eres adicto a las compras

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Observe la imagen que abre este artículo. En ella verá a una persona en la línea de caja de un supermercado cualquiera, y si observa lo que está comprando, verá que lleva carne fresca, algunas legumbres, varias piezas de fruta, zumo, leche, hortalizas, agua mineral,…. no parece el ejemplo que todo tenemos en la cabeza de lo que es un comprador compulsivo, o adicto a las compras. Cuando oímos esas palabras, enseguida pensamos en alguien que compra objetos innecesarios sin ningún control ni sentido, o que compra cosas repetidamente sin llegar a utilizarlas ni necesitarlas. Pues sí, no va mal encaminado, el estereotipo de comprador compulsivo, es efectivamente un adicto a las compras, pero la imagen de la cabecera no está equivocada, porque también se puede una persona hacer adicta a las compras comprando productos de primera necesidad o tan útiles o saludables como la fruta, la verdura, la leche, o productos de limpieza.

¿Dónde está la clave para saber si usted es o no adicto a las compras? Olvídese de fijarse en el tipo de productos, pues como hemos comentado, no tiene nada que ver que sean productos innecesarios como productos de primera necesidad. Olvídese de tener en cuenta la cantidad de dinero que destina a esas compras, porque alguien puede gastar mucho dinero en compras y ser algo normal y necesario; mientras que un adicto a las compras puede hacer compras de apenas unos pocos euros.

La clave está en el control de la situación. Si usted sospecha que puede tener algún problema de este tipo, tiene que poner la atención en si puede o no puede controlar la necesidad de comprar. Comprar, todos tenemos que comprar cosas, pues necesitamos adquirir alimentos frescos regularmente, así como productos de limpieza, ropa, calzado,… por lo que la clave está en si cuando usted compra, se corresponde o no a una compra lógica y necesaria, o es todo lo contrario.

A continuación, le proponemos una serie de cuestiones que debe responder autorreflexivamente para valorar si está teniendo algún problema con las compras. Sea honesto, se trata de detectar si hay algún problema, para poder ponerle solución:

1) ¿Cuántos días a la semana realiza compras? Lo lógico sería que dedicara un día a la semana para hacer una compra grande de aquellos alimentos no perecederos, o de productos de limpieza para el hogar, y que durante la semana tenga que hacer una o dos compras de alimentos frescos y perecederos, como pescado, carne o verduras. Si su respuesta en este punto es superior a este número de compras, debería empezar a plantearse que está haciendo más compras de las necesarias.

2) ¿Cuánto tiempo dedica a hacer las compras? Una persona adulta, independiente y diligente, cuando hace una compra, comprueba los precios, la calidad del producto, la fecha de caducidad, la marca,… por lo que dedica algún tiempo. Hacer una compra de la semana para una casa puede llevar entre una o dos horas, porque requiere un tiempo para buscar los productos que se necesitan y comprobar todos los detalles antes mencionados. Sin embargo, un comprador compulsivo, hace muchas compras, pero muy rápidas, impulsivas e irreflexivas, no busca productos, los va encontrando según los ve; no comprueba precios, compra impulsivamente. Si sus compras son más frecuentes, y a la vez son muy cortas e impulsivas, usted empieza a tener un problema de control en las compras.

3) ¿Qué importancia tienen las compras en su vida? Como se ha comentado, una persona disciplinada, dedica unos momentos concretos a realizar las compras, y fuera de ellos,  o no compra nada, o en todo caso, no es algo prioritario. Si tú todos los días tienes que salir a comprar incluso más de una vez, es indicativo de que las compras son algo muy prioritario en tu vida, y que están por delante de otras actividades en tu vida. Si dejas de hacer otras actividades porque tienes que ir a comprar, tienes un problema más serio de lo que parece.

4) ¿Estás obsesionado por conseguir ofertas? Las cadenas de distribución saben cómo generar dependencia en sus consumidores, saben que poniendo ofertas en productos concretos, atraen a este tipo de compradores, que creen que son ofertas irrechazables, y terminan yendo compulsivamente a comprar, y ya de paso, compran otras cosas que no están de oferta y que no necesitan. Si eres de los que estás comprobando continuamente ofertas, y crees que te estás aprovechando de la oferta, te equivocas, el que se está aprovechando es el supermercado, que ha conseguido lo que quería, que vayas. Piensa que por pillar una oferta de unos pocos céntimos o de algunos euros, tú estás desplazándote y perdiendo un tiempo valioso que no dedicas a otras cosas en tu vida. ¿Es rentable la oferta? Si eres honesto, te darás cuenta de que no.

5) ¿Cuántas aplicaciones de móvil tienes dedicadas a las compras? Hace años la forma de contactar con los clientes para los supermercados era mediante folletos distribuidos por buzoneo, o mediante anuncios de televisión o radio. Pero hoy casi todas las cadenas de distribución tienen una aplicación propia mediante la que envían continuamente ofertas a sus clientes. Si tienes alguna de estas aplicaciones, sabrás que es raro que pasen más de uno o dos días sin que te llegue un mensaje avisándote de alguna oferta, algún cupón de descuento o alguna campaña de rebajas. Además, gracias a estas aplicaciones, dan la sensación de que la oferta es algo personalizada para ti, que es una oferta que te dedican a ti por ser un buen cliente, y que por tanto, te estás aprovechando de comprar un producto rebajado, mientras los demás no pueden hacerlo. Es una trampa psicológica perfecta, porque generan en el consumidor la sensación de que son ellos los que se están aprovechando del supermercado.

6) ¿A qué dedicas tu tiempo libre? Finalmente, si gran parte de tu tiempo libre lo dedicas a buscar productos por internet en webs online, si cada vez que tienes unos minutos sin nada que hacer, sacas tu móvil para consultar ofertas; si lo primero que haces por la mañana es mirar tu móvil para ver qué ofertas te han llegado,…. tienes un serio problema con las compras.

 

7) Compras productos que no necesitas, y tienes que tirar cosas en mal estado. Es la consecuencia lógica de unas compras impulsivas e irreflexivas. Terminas comprando cosas por duplicado, y te darás cuenta de que ya tenías algo que has comprado. En los productos frescos y perecederos, esto significa que tendrás que tirar a menudo carne en mal estado, o pescado que huele mal, cuando tú acabas de comprar ese mismo producto. Es algo contradictorio, porque tú compras para ahorrar unos céntimos, y finalmente, lo que ocurre es que terminas perdiendo más dinero tirando un producto en mal estado.

Si varias de las anteriores cuestiones las has contestado positivamente, deberías plantearte si realmente tienes un problema de adicción a las compras, y toma la decisión de ponerle solución. Intenta cambiar tu patrón de compras, intenta deshacerte de aplicaciones para comprar, valora tu tiempo por encima del posible ahorro económico, y así, además de estar más tranquilo, terminarás ahorrando de verdad. Y si no puedes hacerlo solo, pide ayuda profesional, en CETPAG te podemos ayudar a controlar este problema.

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