Cómo sé si padezco adicción al deporte

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La adicción nunca es beneficiosa, aunque se trate de una actividad noble como el deporte.

¿Adicción al deporte?, ¿Pero eso realmente existe, alguien se puede hacer adicto a algo como el deporte? Puede que te estés haciendo esas preguntas, y quizás pienses que no puede haber una adicción en algo con lo que sufrimos, nos cuesta un esfuerzo o puede llegar a ser desagradable. Si piensas eso es porque evidentemente no eres adicto al deporte, mientras que quien sí lo sufre, no lo ve así, y obtiene un beneficio en el deporte, como puede ser el perder peso, el verse bien físicamente, o el generar endorfinas tras la realización de un ejercicio intenso, que le genera un estado placentero.

Y ahí es donde está la clave para desarrollar una adicción al deporte, cuando deja de ser algo jovial y ocioso, para convertirse en algo que es una obligación y hasta una obsesión. El motivo por el que hay personas que caen en esta modalidad de adicción es porque el deporte provoca que nuestro cuerpo segregue endorfinas, que son sustancias naturales que son muy similares a los opioides y que generan a la persona un estado de analgesia y bienestar que actúa como un poderoso reforzador del ejercicio físico.

Es un funcionamiento similar al que ocurre en otras adicciones conductuales, aquellas en las que no se ingiere ninguna sustancia estupefaciente, pero que, sin embargo, tiene un funcionamiento similar al de las adicciones tóxicas. Los adictos al juego, al sexo o a las compras experimentan un fenómeno similar al adicto al deporte.

Pero, veamos a continuación qué síntomas te pueden ayudar a determinar si puedes estar desarrollando una adicción al deporte. Si has llegado hasta aquí, es porque puede que te preocupe estar sufriendo esta adicción, o que consideres que alguien cercano la pueda estar sufriendo. Así que te animo a reflexionar sobre los siguientes criterios descriptivos de un adicto al deporte.

1.- Dedicas mucho tiempo al ejercicio físico

Parece lógico que si alguien tiene una adicción a algo es porque lo consume en exceso, y es por tanto normal que el primer criterio para cuestionarse si alguien tiene adicción al deporte, es que practica mucho deporte y le dedica mucho tiempo. Y aquí llega la primera duda, ¿cuánto es «mucho tiempo»? El deporte es recomendable realizarlo a diario, por muchos motivos, por salud respiratoria, por el corazón, por el colesterol o por prevención de la obesidad, entre otras muchas recomendaciones. Así pues, si la mayoría de profesionales de la salud recomiendan hacer deporte a diario, ¿cómo sé si estoy excediéndome? La clave no está en si se entrena todos los días, sino las horas que dedicamos, si desplazamos otras actividades, si gastamos un dinero considerable a la práctica del deporte, si hemos tenido lesiones por sobreentrenamiento,… es decir, hay muchas claves para dilucidar si se está entrenando mucho o poco. En los siguientes puntos te daremos más claves que te ayudarán a entender este primer punto.

2.- Pretendes ser un profesional, pero no lo eres

Te vistes con ropa especializada, buscas asesoramiento profesional para el equipamiento, pasas tiempo buscando complementos y accesorios para tu deporte favorito, lees continuamente noticias sobre tu deporte, ves videos de profesionales, sigues a expertos en las redes sociales,…. Sin embargo, y si eres honesto contigo mismo, eres un aficionado. 

Ser un profesional de un deporte no es alguien que le dedica muchas horas a ese deporte, sino que entrena regularmente, sigue unas especificaciones muy claras de su entrenador o de su preparador físico, y se limita a hacer lo que le programan otros profesionales, rara vez hace deporte o ejercicio por su cuenta para evitar lesiones o sobreentrenamiento. No confundas hacer mucho deporte con ser un profesional.

3.- Prefieres hacer deporte que otras actividades

Un síntoma que debe preocuparte es cuando dejas de lado otras actividades que tradicionalmente te hacían ilusión para hacer más deporte. Si dejas de ver a tus familiares, si dedicas menos tiempo a tu pareja o a tus hijos, si incluso puedes estar perjudicando tu rendimiento laboral, o si desplazas parte de tu vida social por el deporte, quizás debas plantearte que hay un problema con este asunto.

4.- Has entrenado lesionado o con dolencias

Antes hacíamos referencia a que los profesionales de un deporte no son solo aquellos que dedican mucho tiempo a un deporte, sino que lo practican siguiendo las directrices y recomendaciones de su equipo de profesionales que le asesoran, le planifican y le proponen las actividades a realizar, siempre para evitar lesiones o sobrecargas musculares. Y desde luego, un profesional nunca, jamás, entrenaría lesionado ni con molestias, precisamente para evitar que se agrave o para evitar una más lenta recuperación. Lo vemos continuamente en el mundo del deporte profesional, que los futbolistas de primer nivel no juegan varios partidos ante cualquier molestia, precisamente para evitar que haya una lesión peor. Si te has pillado a ti mismo haciendo deporte incluso cuando has tenido una lesión o tienes molestias físicas, no es algo normal. Lo recomendable es reposar o incluso acudir a un especialista que aborde la posible lesión para subsanarla lo antes posible.

5.- Te has provocado lesiones que te han afectado en tu vida

Volviendo a la comparativa con los profesionales del deporte, si ellos se lesionan, forma parte de su profesión, pero si tú tienes una lesión en el deporte y no puedes ir a trabajar a tu trabajo con el que te ganas la vida, es un problema que puede ser una negligencia. Un accidente lo podemos tener todos, pero si es algo que ya te ha ocurrido en más de una ocasión, es que quizás te estés excediendo con el deporte, o lo realizas con demasiada intensidad o quizás ese deporte sea perjudicial para ti. Lo normal es dejar de practicar ese deporte y buscar otro menos lesivo, o hacerlo con menor intensidad.

6.- El día que no puedes entrenar, te pones irritable, nervioso o irascible

Relacionado con el punto anterior, puede que más de una vez hayas entrenado con molestias o lesionado, porque has entrado en un estado de ansiedad o de irritabilidad muy molesto por no poder hacer deporte y finalmente has decidido hacer deporte a pesar de no ser recomendable. Esto es un claro síntoma de una dependencia cada vez más explícita de esas endorfinas que hablábamos antes que se segregan cuando hacemos deporte y que son similares a los opioides, con efectos analgésicos y euforizantes, de ahí que cuando no le damos a nuestro cuerpo su dosis de su «droga deportiva», aparecen los mismos síntomas que experimentan aquellos que sufren una adicción tóxica al alcohol o a otras sustancias.

7.- Te comparas con otros, sufres, te sientes mal, o todo lo contrario

El deporte es una actividad muy saludable tanto física como psíquicamente cuando lo realizamos de forma saludable, es decir, de forma relajada, ociosa, distendida y sobre todo, sana. En cambio, el adicto al deporte está continuamente comparándose con otros compañeros, o se compara consigo mismo en otros entrenamientos. De manera que cuando su rendimiento deportivo ha sido malo, se frustrará, se sentirá mal, pensará que ha sido un mal entrenamiento, y por tanto, tendrá ese entrenamiento el efecto contrario al deseado. Por contra, si tras el entrenamiento, comprueba que ha obtenido mejor rendimiento que otros, que ha mejorado su propia marca personal, experimentará un estado de euforia. Nada de esto es saludable, y lo que hará es aumentar el nivel de adicción, pues vincularemos nuestro estado emocional a nuestro rendimiento deportivo, por lo que la actividad deportiva dejará de ser saludable. A todo esto contribuye la implementación de todo tipo de aplicaciones tecnológicas para la realización del deporte, que contabilizan todos los parámetros, como los kilómetros recorridos, pasos dados, velocidad, tasa cardiaca, vatios de potencia,… y un largo etcétera de parámetros, que podemos comparar tanto con otras personas, o con nosotros mismos en otros entrenamientos. No es recomendable para la práctica saludable del deporte entrenar con pulseras deportivas, relojes inteligentes o aplicaciones móviles que monitoricen nuestra actividad física. Hay que disfrutar de la actividad, no cuantificarla.

 

8.- Entrenas solo la mayoría de las veces

Una de las funciones que tiene el deporte es la de socializar con otras personas. Es más saludable y positivo hacer el deporte con más personas, socializando, estrechando vínculos con amigos, o con nuestra pareja o nuestros hijos. De esta manera disfrutamos más del deporte, es más saludable, seguramente se convierta más en un hábito saludable que en una obsesión, y raramente puede haber una lesión por esta actividad deportiva. En cambio, cuando el deporte se convierte en una adicción o en una obsesión, el hacer el deporte con otras personas se puede convertir en un problema, ya que no podemos dedicarle tanto tiempo ni tanta intensidad, por lo que preferiremos hacer el deporte solo en vez de acompañado.

9.- Utilizas el deporte como sustituto de otra adicción

Puede que haya tenido otro tipo de adicción previa, como al alcohol, a la cocaína, al juego,… y que hayas intentado dejarla atrás haciendo deporte. La idea, sobre el papel es buena, siempre será mejor hacer deporte que consumir cualquier sustancia. Sin embargo, luego no es tan fácil, ya que lo que puede que estés haciendo es simplemente sustituir los efectos adictivos de esa sustancia que tratas de dejar atrás, por los beneficios del deporte, pero que en definitiva, estás haciéndote adicto al deporte para dejar otra adicción. Puede que pienses que es un mal menor, y que siempre será mejor ser adicto al deporte que al alcohol o a otra sustancia. El problema es que sin pretenderlo, lo que estás es haciendo un bucle cíclico que se repite cada cierto tiempo. Y el día que no puedas hacer deporte, por una lesión, o porque ya has perdido la motivación para seguir con él, muy probablemente en solo unos días retomes el consumo de esa sustancia de nuevo, ya que no has cambiado ni solucionado nada de tu adicción, simplemente cambiaste una adicción por otra. Si en el pasado tuviste problemas de adicción a alguna sustancia, debes ponerte en duda y cuestionarte si puedes estar utilizando el deporte para dejar atrás otra adicción.

10.- Tienes un coste excesivo

El deporte normalmente es algo muy económico, ya que en general es gratis practicarlo y no requiere de grandes inversiones para ello. Pero claro, una vez más, cuando lo practicamos con equilibrio y de forma saludable. Si para practicar deporte, necesitas estar inscrito en un gimnasio específico, necesitas un equipamiento deportivo concreto, compras continuamente complementos y accesorios; si estás suscrito a servicios tecnológicos deportivos como aplicaciones de móvil,… quizás a final de cada mes, estés dedicando una cantidad de dinero que puede ser excesiva y que puede estar limitando tu presupuesto para otras necesidades familiares o personales.

 

Si has revisado cada uno de los 10 criterios más comunes de los adictos al deporte y cumples todos ellos o varios de ellos, plantéate si puedes estar sufriendo esta adicción. Si no te ves preparado para abordar este tema, pide ayuda profesional, déjate asesorar por especialistas en psicología y adicciones.

 

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